sábado, 8 de noviembre de 2014

El codiciado Vampiro Samson no podía hacer que se le parara más.Ni siquiera su psiquiatra le podía ayudar. Esto cambia cuando la auditora, una bella mortal llamada Delilah, cae en sus brazos después de un ataque aparentemente al azar. De repente no hay nada malo con sus problemas de erección... esto es, siempre y cuando Delilah sea la mujer en sus brazos.
Sus escrúpulos sobre llevar a Delilah a la cama, se desvanecen cuando su psiquiatra sugiere que es la única manera de curar su problema. Pensando que todo lo que necesita, es una noche con ella, Samson se entrega a una noche de placer y pasión.
Sin embargo, otro ataque a Delilah y un cadáver más tarde, y Samson tiene sus manos llenas:no sólo por tratar de ocultar el hecho de que él es un vampiro, sino también, averiguar qué secretos alberga Delilah para que alguien quiera hacerle daño.

martes, 1 de julio de 2014

Dormida

Te veo dormir y eres como un angel durmiendo. Te acaricia con cuidado para no despertarte.. Velo tus sueños como cada noche.. Quisiera que abrieras tus hermosos ojos y me vieras para poder decirte lo que siento cuando te veo dormir. TE AMO. TE AMO. Ojala un dia tenga el valor de decirtelo cuando no estes dormida asta entonces mi angel solo te lo dire cuando te vea dormir

miércoles, 18 de junio de 2014

Entregate.. No me temas

Cap.1 ¡Espera! En nuestra vida, conforme crecemos vemos las cosas de manera diferente cada vez, de niños vemos las cosas de una forma, de adolecentes de otra y de adultos de otra forma, así pasa, raras cosas las vemos de la misma manera. Con Rin así fue, de pequeña veía a Sesshomaru como alguien a quien admirar, a quien ver como un padre, pero al cumplir dieciséis años ya no era posible verlo como un padre, no, ahora lo miraba de forma diferente. Era obvio que se había enamorado profundamente de Sesshomaru y él correspondía a ese sentimiento, el que Sesshomaru la amara era su mas grande alegría, ahora sólo viviría para él, tendría momentos de felicidad, la vida de Rin llegaría a ser mas perfecta al ser la esposa de Sesshomaru. - No sabes lo feliz que soy contigo, no puedo imaginarme ya la vida sin ti. - Yo tampoco Rin. - Te prometo ser una buena esposa, sólo me dedicaré a ti. Ser su esposa sería lo mas grande que haya podido aspirar, Rin conocía una faceta de Sesshomaru que nunca vio, se portaba tierno con ella, la trataba como si fuese una delicada flor y siempre le proporcionaba una dulce sonrisa a la vez de los besos mas dulces. Aquellos besos le movían el mundo a Rin, la alejaban de la realidad; todo iba bien… al menos eso parecía. Días antes, muy pocos, antes para la boda, cuando Sesshomaru la besaba, Rin lo sentía diferente, sus besos no sólo eran tiernos y dulces, contenían algo mas, una pizca de sensualidad y lujuria; pero también lo sentía cuando Sesshomaru la abrazaba, de sólo hacerlo amorosamente cada vez la abrazaba de una forma mas deseable, como si quisiera que sus cuerpos estuvieran unidos. Esto no debería de parecerle "Extraño", pues eso le decía que sólo la quería a ella, que sólo la deseaba a ella; esto la hacía sentir "Alagada" pero… a la vez temor. Tenía un cierto conocimiento de que la primera vez es… algo dolorosa… más bien MUY dolorosa y eso la llenaba de temor, no quería que le doliera, era algo desconocido para Rin, pero si sabía que eso dolía mucho. - Dentro de una semana nos casaremos ¿No estás contenta? - Si. - Estoy seguro de que te verás hermosa ese día. - (apenada) ¿"Hermosa"? - Desde luego, si ya lo eres ése día lo serás mas. - Estás… exagerando, no soy tan bonita como tú dices. - ¿Lo dudas? - Yo… De pronto en un parpadeo Sesshomaru ya la estaba abrazando, sonrojándose Rin. - ¿Acaso crees que te mentiría? ¿Qué gano con hacerlo? - Ehm… nada, creo. - ¿Lo ves? Rin dentro de poco serás mi esposa y serás para mí nada más. No dejaré que alguien te aparte de mi lado, si lo hace lo mataré. - (sonriendo) ¿Por qué crees que alguien querría hacer eso? Nunca va a suceder. - Eso espero, falta poco para que me pertenezcas, serás sólo mía y no dejaré que te vayas de mi lado. - Jamás me iré. - Eso espero. Sesshomaru la mira con ternura dándole automáticamente un beso, como es de esperarse Rin le corresponde, pero Sesshomaru poco a poco iba profundizando el beso y sin que Rin lo sintiera caen al césped, la besa hondamente estremeciéndola, se aleja unos insignificantes milímetros de ella para decirle. - Lo siento Rin… - ¿Eh? - No puedo esperar más… Le había aflojado la parte de arriba, la de los hombros, esto la preocupa un poco pero antes de siquiera poder decir algo Sesshomaru la volvió a besar con mas deseo, Rin quería detenerse porque sabía lo que Sesshomaru quería, pero no podía hacerlo, al besarla con cierta fuerza no la dejaba hablar, rápido él se dirigió a su cuello los gemidos de Rin aumentan a la vez que sus mejillas se ponen mas rojas, como siempre se limitaba a darle un beso en la boca el que Sesshomaru la besara en otra parte era nuevo para ella. - Ah… Sesshomaru… yo… Sesshomaru abre poco el kimono de la parte de las piernas y mientras con una mano la abrazaba con la mano derecha acariciaba su pierna y siempre besándola pero ahora vuelve al cuello, Rin sólo gemía con cada contacto de su boca con la piel, besándola, lamiéndola con suavidad; pero Sesshomaru dirige la mano con que acariciaba su pierna a un poco mas arriba, es ahí donde Rin reacciona. - ¡Espera, espera!... - ¿Qué?... - Espera… así no. - ¿Hm? - Por favor… hasta la boda. - ¿Esperar? Pero Rin… - Por favor… yo quisiera… Rin voltea la mirada con timidez y brillándole los ojos, hablando con suma ternura pero sobre todo con timidez mientras se tapaba la parte de los hombros. - Es que a mí me gustaría que… fuera… hasta que nos casemos. - Pero ¿Por qué? No habría nada de malo. - Si pero… a mí me gustaría que fuese así. - (tocando su mejilla) Pero Rin… - (volteando a verlo) Por favor, yo quiero que sea hasta que nos casemos, esto es algo… muy importante y… y quisiera que fuera hasta la boda; por favor Sesshomaru entiéndeme. Rin lo miraba de una forma en que no podía negarse a sus deseos, le sonríe amablemente y le dice. - Está bien, si es lo que deseas, yo lo cumpliré. - (sonriendo) Gracias. Sesshomaru se acerca a su oído y en un tono sensual le dice. - Pero de la noche de bodas no te escapas, ahí es donde me daré abasto. Rin sonríe un poco mientras se viste, luego los dos se van, Rin lo tomaba del brazo y caminaban en silencio. Aunque ella sonreía en el interior estaba asustada, por suerte tuvo un buen "Pretexto" para no estar en la intimidad con él, pero en la noche de bodas no tendría una excusa, después de todo es parte del matrimonio. A la noche Rin miraba el cielo lleno de estrellas, estaba muy pensativa pero mas que nada preocupada. -Otro poco y yo… ¡Ay no! No puedo evitar tener miedo, amo a Sesshomaru y de verdad quiero estar a su lado para siempre, hacerlo feliz hasta cuanto me sea posible, pero con esto… con esto no puedo. Además… ¿Qué tal si lo hago mal? O… ¡Ay no, no! No puedo hacerlo, hoy pude safarme pero en la noche de bodas… no voy a tener una excusa. Se abraza a si misma recordando como la besaba Sesshomaru, se sentía feliz de estar así con él, se sonroja sólo de recordarlo, pero tan sólo de pensar en lo que seguía la hacía temblar. - Sesshomaru… te amo mucho… pero no creo cumplirte en esto. Cap.2 Se pospone la noche de bodas, perdóname pero… El día tan esperado llega, la boda de Rin y Sesshomaru se lleva a cabo; como era común aunque algo realmente molesto, Inuyasha y Kagome asistieron, ella lo hizo con mucho gusto, puesto que a ella le fascinó la idea de que los dos se unieran en matrimonio, Inuyasha mas bien… iba a la fuerza por Kagome, no tenía deseos de asistir pero Kagome le dijo. - Por lo menos ve por Rin, hoy es el día mas feliz de su vida, estará para siempre con el hombre al que ama. - Lastima que ese "Hombre" sea el odioso de Sesshomaru, además ni es hombre, ni siquiera humano es, sólo es un monstruo. - Gurda silencio y arréglate para la boda ¡HE DICHO! - (asustado) C-como digas… nada mas no te esponjes. Kagome, Sango y Kaede la ayudaron a Rin con su vestido de novia, se veía hermosa con aquel kimono blanco, daba la impresión de ser una flor. - ¡Que bonita te vez! - Es cierto, te vez mas linda que nunca. - (sonrojada) ¿En serio lo creen? Es que siento que no me veo del todo bien. - No digas tonterías te vez preciosa. - Felicidades por tu boda Rin. - Al contrario, gracias a ustedes por querer acompañarme. La boda se llevó a cabo en la nueva casa de Rin, era grande y linda, Sesshomaru se había esmerado en tener una casa digna para su esposa. Aunque a Sesshomaru tampoco le agradó ver a Inuyasha lo hizo a un lado al ver a Rin, se quedó sin palabras de verla mas hermosa que nunca, apenas y podía creer que era ella; mientras se llevaba a cabo la ceremonia, la madre de Sesshomaru también asistió, después de todo era la boda de su hijo, pero no estaba con los demás invitados, permanecía oculta; al finalizar la ceremonia y estando en el banquete, los recién casados estaban en una de las esquinas del patio con Irasue, ella tan sólo se limitó a decirles "Felicidades" y "Que tengan prosperidad", esas fueron sus únicas palabras y se marchó. - (preocupada) Sesshomaru ¿Está molesta tu madre? No la vi contenta, a lo mejor la boda le molestó. - No, mi madre no suele hablar mucho, sólo dice lo que debe. - ¿Ah si? - La boda no le molestó, de ser así no habría puesto un pie en la ceremonia. De ahí en adelante todo fue pan comido, no hubo un solo problema, los dos recibieron muchos regalos y bendiciones por parte de los invitados; Rin estaba en un éxtasis de alegría, pues todo lo que sufrió de pequeña no existió en ese momento, era feliz tomando el brazo de su marido, Sesshomaru le sonreía cada vez que volteaba a verla; todo en la festividad estuvo perfecto. Mas tarde los invitados comenzaban a retirarse, Rin despedía a todos sonriente puesto que tuvo una boda muy linda; al irse completamente todos, en la casa nada mas estaban los recién casados y Jaken. Rin nada mas estaba acomodando los regalos para abrirlos mañana, pero luego se detiene dejando de sonreír. -Hoy…(soltando un regalo)hoy es la noche que… El corazón de Rin palpitó mas fuerte del miedo, hoy no podría evadirlo. - Se me había olvidado por completo. Sin querer se va a la habitación, se cambia el kimono por unas ropas de dormir mas cómodas. - Estando tan ocupada en la fiesta y ceremonia lo olvidé, hoy es cuando estaré con Sesshomaru. Lejos de sentir alegría, sentía temor, ahora no habría excusas para no aceptar, ya que… era parte de la boda. Escucha unos pasos eran Sesshomaru y Jaken que estaban en una de las habitaciones acomodando unas cosas, Rin comenzó a temblar y sólo salió de la habitación. - Bueno eso sería todo amo. - Ahora ve a entregar las cosas que te dije. - Si amo, con su permiso. Jaken se retira y Sesshomaru se va a su habitación, al abrir la puerta se sorprende de no encontrar a su esposa. - ¿Rin?... ¿Dónde estás? Mira mejor en la habitación pero no se encontraba. - ¿A dónde rayos se metió? Aprovecha para cambiarse de ropa y después va a buscarla, se encontraba en la cocina tomando un vaso lleno de agua, estaba nerviosa, mucho, tanto que no podía sostener bien el vaso, escucha que su esposo la llamaba preocupándola. - Sesshomaru… ay no, si no voy puede enojarse pero… yo no… Recorre la puerta de la cocina encontrándola, ella se pone de pie lo MAS tranquila que pueda aparentar y sonriendo lo mejor que puede. - Ah aquí estabas (acercándose) ¿Qué hacías aquí? - Sólo… vine por un vaso con agua… ¿Quieres que te sirva uno? - No yo quiero otra cosa. En un parpadeo la toma de la mano y la jala hacia él, apenas siente esto Rin ya estaba besándolo y sus mejillas se ponen rojas, el beso de Sesshomaru no era tierno, si no mas bien apasionado, al dejar de besarla con su brazo derecho la abraza mientras que con su otra mano acaricia su mejilla. - ¿Qué te parece si vamos a la habitación? Hoy es nuestra noche de bodas, no se te olvide. - (sonriendo un poco y sonrojada) N-no se me olvida. Apenas de un paso Sesshomaru la toma en brazos. - (apenada) Ah… yo puedo. - Pero yo quiero llevarte. Estando en la habitación le deja en la cama, para darle inmediatamente un tremendo beso que noquea a Rin cayendo ligeramente sobre el futón. Mientras él seguía besándola se desprende de sus ropas dejándose ver el hermoso y atlético cuerpo del poderoso youkai, Rin que se separa un momento al verlo se sonroja mas. - (sonriendo) ¿Qué te pasa, mi amor? - … Nada. Siendo así la vuelve a besar, Rin casi se queda inconsciente con sus besos, Sesshomaru deshace el cinto de la bata de dormir y abre el kimono deleitándose con la figura de Rin, ella ante esto sólo se apena pero no dice nada mas pone sus manos encima de su pecho. Sesshomaru le sonríe para luego besarla en el cuello, todo lo que es la parte de los hombros y el cuello no dejó ni uno sólo sin probar, Rin se estremecía y emitía leves gemidos. - ¿Te está gustando? - S-si. Luego se va hasta su pecho recorriendo todo ese camino con besos dando ella gemidos con cada uno, pero aumentaron cuando Sesshomaru comenzó a besar, lamer y juguetear con sus senos. - ¡Ah!... ah… Después se concentró en uno lamiéndolo, con su mano acariciaba al otro, después juega un poco con sus pezones que se ponen duros. - Hm… Sesshomaru… Al otro seno le hace lo mismo, ahora para llegar a la parte "Importante" va recorriendo el camino como lo hizo con los pechos: con besos, cada uno hacia temblar a Rin, hasta que siente que la besa en su ombligo y es ahí donde… -¡No!... Apenas llega a ese lugar Rin dice. - No…detente, no. Sesshomaru para ante su petición que lo confunde. - ¿Qué… que pasa? - No puedo… no puedo. - Rin ¿Qué es lo que te ocurre? Rin toma sus ropas de dormir cubriéndose. - Perdóname pero no puedo, no puedo seguir. - Pero ¿Qué te ocurre? - Sesshomaru ya no quiero seguir, por favor aún no. - Pero… Rin… Rin temblaba y estaba avergonzada, estaba segura que él creía que su manera de actuar era tonta. - (apenada y con la mirada inclinada) No puedo… seguir con esto, tengo mucho miedo. - Pero ¿De qué? ¿Acaso te lastimé mucho? - No, es que… - ¿O acaso no te gustó? - Es sólo que yo… No sabe que decir, que explicación dar llenándose sus ojos de lágrimas. - Rin. - Por favor perdóname, estoy de acuerdo… que pienses que soy una tonta por… acobardarme de algo así… yo lo sé… Gruesas lágrimas salían de ella y eso hacia sentir mal a Sesshomaru, pensó que de disfrutarlo con ella, en realidad la estaba espantando. - (tomándola de los hombros) Rin… - Lo siento… lo siento mucho; yo quería decirte pero creí que… te ibas a reír de mí… entiendo que quieras hacerlo, pero no me animo a… - Me lo hubieras dicho antes. - No quería hacerlo, no quería que te burlaras de mí. - Entiendo… que aún no estás lista para esto y no puedo forzarte a que lo hagas, si lo hago no tendría sentido. - (volteando con él) ¿Eh? - Rin yo no quiero que veas esto como sólo un gusto de deseo carnal, quiero que para ti… sea algo tan especial como para mí, si tú no lo disfrutas ni un poco entonces yo no lo quiero. Quiero unirme a ti porque tú lo quieras, si sólo es por mí nada vale. - Entonces ¿No…? ¿No te enojas conmigo? - No, esperaré a que estés lista, cuando tú quieras hacerlo. - (sonriendo) ¿De verdad? - Si. - Muchas gracias. Por su puesto que por ser la primera vez, querrían que fuese especial y si Rin tenía miedo perdería sentido, Sesshomaru accede a esperar a que Rin se sienta en confianza y pueda unirse a él; demostró ser comprensivo y tierno con ella. Pero así como comenzaría la espera porque Rin acepté… también comenzó en él la meta o propósito de hacer que Rin pierda el miedo y quiera estar con él; claro, Sesshomaru la ama y acepta que se posponga por su miedo; pero no va a quedarse de brazos cruzados para que ese día llegue, ahora él tendría que encargarse de que Rin en lugar de sentir miedo, sienta placer.

Recompensa

La puerta de la iluminada habitación se cierra. Y todo lo que hay afuera, por sólo un momento, desaparece, deja de importar. —¿Sesshoumaru-Sama, me dolerá? —Rin agacha la cabeza. Muerta de pena por hacer preguntas tontas. ¿A dónde se fue la sonrisa brillante que ella siempre posee? ¿Tanto miedo tiene? El ambiente es tenso, pesado pero suave a la vez. —Hmp. Él no quiere lastimarla. Lo menos que quiere en el mundo es hacer daño a Rin… pero ya no lo puede postergar más. La chiquilla se remueve en su sitio, nerviosa. La mano de Sesshoumaru toca la mejilla derecha de Rin, ella tiembla ante del contacto frío. La otra mano de Sesshoumaru va hacia la mejilla izquierda. En un lento acto, él logra tomar la cara de ella al completo, la mueve a su antojo, sólo quiere tener aquellos ojos castaños sobre sí. ¿Quién quiere lastimar lo que se supone debe proteger? Si Sesshoumaru fuera un idiota como el resto del mundo hubiera intentado postergar el suceso, pero sabe, en verdad, que no puedo hacerlo, ni por él ni por ella. Rin, quien crece ante sus ojos para ser un mujercita. Una de verdad. —¿Sesshoumaru-Sama? La clara voz de la chiquilla suena temerosa. Siente miedo de él, por primera vez en su vida, ver a Sesshoumaru le provoca algo de miedo. Pero no lo culpa, sabe que él se resistió todo lo que pudo. Ambos saben que así son las cosas, así funciona el mundo. Ella se aferra a su camisa, temblando pero esperando, totalmente entregada al acto. Un sudor frío corre por la frente de Sesshoumaru, también está nervioso y no es que sea la primera vez que va a hacerlo, es más, podría decirse que es un experto, que lo ha hecho tanto que ya ni siquiera tiene que abrir los ojos. Su cuerpo ya funciona casi en automático. Pero hay algo que le inquieta, es la primera vez de Rin y eso le exige ser delicado. Jamás le haría daño a una niña… pero Rin no es una niña como las otras. Él no eligió ser lo que es. Sesshoumaru aparta las manos las mejillas de Rin, una la coloca en el hombro de ella y la otra la usa para acariciar la piel expuesta. El rubor crece en la chiquilla. El momento llega. —Aah. Entonces, Kagome, la enferma del consultorio, entra y ve la escena, parpadeando seguidas veces. Luego una sonrisa se forma en sus labios. —Cuñad… quiero decir, doctor Sesshoumaru, llegaron más niños para ser vacunados —vuelve a sonreír—. En cuanto salga Rin-chan los haré pasar. Kagome cierra la puerta con rapidez, seguro tiene gente que atender allá afuera. Y Sesshoumaru aleja la jeringa del hombro de Rin y ve apenas un pequeño punto rojo en la suave piel de ella. Al parecer las vacunas no duelen tanto como él hubiera pensado. —No dolió tanto —Rin habla, sobándose el hombro. Sonrisa en los labios. —Eso es todo, Rin —masculla Sesshoumaru mirando como la niña se levanta de su asiento. No muestra ni una pequeña mueca de dolor. —¿Sesshoumaru-Sama? —ella se mueve, inquieta. Buscando su recompensa por ser tan valiente. Está totalmente bien. —Dile a Jaken que te lleve a tu casa. Sin mirarla, el joven doctor extiende una mano hacia Rin y le entrega un caramelo, ella lo toma con delicadeza, sonriendo y agradeciendo como sólo ella sabe. —¡Sí! ¡Gracias, Sesshoumaru-Sama! ¡Nos vemos al rato!—claro, ella ríe un poco antes de salir, quizá porque sabe que es la única que recibirá un caramelo. —Hmp.